Según la RAE es:

m. El [privilegio] que gozaban las personas del estado clerical y religioso, de que quien injuriase o pegase a alguna de ellas incurría inmediatamente en penas canónicas.

Así que mucho cuidado con meterse con los sumos sacerdotes de la SGAE -y demás Entidades de Gestión- de la nueva fe que es la propiedad intelectual (porque fe es creer en lo que no vimos).

Aunque les pase como a los curas que han perdido la fe y ya no creen en Dios, pero que siguen viviendo de ella y del santo temor de Dios que inculcan a los feligreses.